COMPUTADORA UNIVAC 1
fue la primera computadora
comercial fabricada en Estados Unidos. Fue diseñada principalmente por J.
Presper Eckert y John William Mauchly, también autores de la
segunda computadora electrónica estadounidense, la ENIAC.
Durante los años previos a la aparición de sus sucesoras, la
máquina fue simplemente conocida como “UNIVAC“. Se fabricaro 46 y fue la
primera computadora fabricada para un propósito no
militar, desde el año 1941.
Diseñada por John Presper Eckert y John William Mauchly, la
UNIVAC fue la primer computadora comercial fabricada en Estados Unidos.
Su nombre completo es Universal Automatic Computer y entre
sus características técnicas tenemos que su memoria se implementó usando líneas
de retardo de mercurio, dándole la capacidad para almacenar hasta mil palabras
de 12 caracteres cada una y hacer cerca de mil cálculos por segundo; además, a
diferencia de la famosa ENIAC, usaba sólo 5 mil bulbos para funcionar, es decir
13 mil menos. Asimismo, a pesar de competir con las máquinas de tarjeta
perforada de IBM, en un principio no contaba con esta interfaz de lectura,
tiempo después fue cuando se le añadió un convertidor UNIVAC de tarjeta a cinta
y uno de cinta a tarjeta; con esto, la UNIVAC estaba de nuevo en la batalla.
A pesar de contar con gran tecnología, se vendieron muy
pocas piezas, no fue hasta un año después, en 1952, que la CBS le propuso a la
empresa comercializadora un convenio en el que ellos daban publicidad a la
marca a cambio de máquinas que ayudaran a la predicción y conteo de votos de la
elección presidencial que se estaría desarrollando en esas fechas entre los
candidatos Eisenhower y Stevenson.
Una vez realizado el pacto y llegadas las elecciones, la
UNIVAC se llenó de información estadística de elecciones pasadas, además con
asesoría de expertos en política, se desechó información innecesaria para
mejores resultados; así fue como con una muestra de 7% de votantes, predijo que
el ganador de la elección sería Eisenhower. Como todos los politólogos pensaban
lo contrario, nadie le creyó a la computadora, hasta ver los resultados… y sí,
la máquina tuvo razón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario